La costa de los dinosaurios, un recorrido radiofónico

La costa de los dinosaurios, un recorrido radiofónico

En este blog ya hemos glosado en más de una ocasión las riquezas jurásicas que ofrece la costa asturiana entre Gijón y Ribadesella, la Asturias de los dinosaurios, plagada de restos paleontológicos que nos muestras cientos de icnitas y estratos geológicos.

En “Recorriendo España”, sección del programa “Onda Viajera” de las emisoras digitales “Onda Mujer” y “Onda CRO”, Laura Estévez y Sandra Alonso nos llevan a recorrer Llastres, La Griega, playa de Vega, Tereñes…

Recordamos que podemos leer y ver mucho más sobre este trozo de paraíso natural en éste y otros blogs, y en el programa de TPA “Asturias Semanal”:

http://www.rtpa.es/video:Asturias%20Semanal_551381620583.html

http://laurifog.wordpress.com/2013/08/01/lastres-mucho-mas-que-un-pueblo-de-tele/

https://prehistoriadeasturias.wordpress.com/2014/02/11/las-icnitas-de-la-griega-sobreviven-al-temporal/

https://prehistoriadeasturias.wordpress.com/2014/02/02/el-rastro-de-los-dinosaurios-de-terenes/

https://prehistoriadeasturias.wordpress.com/2013/10/20/nuevas-luces-sobre-el-jurasico-en-el-programa-de-tpa-asturias-semanal/

https://prehistoriadeasturias.wordpress.com/2013/10/13/un-gusano-arenicola-ultima-especie-jurasica-documentada-en-asturias/

https://prehistoriadeasturias.wordpress.com/2013/05/17/pisando-fuerte-en-la-griega/

https://prehistoriadeasturias.wordpress.com/2013/05/11/la-costa-de-los-dinosaurios/

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El rastro de los dinosaurios de Tereñes

El rastro de los dinosaurios de Tereñes

Ni todos los días ni todos los momentos del día son propicios para aventurarse a recorrer los muchos rastros que los dinosaurios han dejado en los acantilados riosellanos de Tereñes. No todos los días… porque la lluvia los convierte en una rampa resbaladiza de posibles desenlaces fatales; ni todos los momentos, porque la pleamar los cubre en su totalidad y, si para más inri nos hemos aventurado demasiado hacia el oeste, es posible que nos quedemos aislados y sin salida. Tampoco conviene que la pleamar acabe de retirarse, pues el agua del mar tendrá el mismo efecto que la de la lluvia y el acantilado será una trampa peligrosa. La luz de cada momento del día también varía la percepción que tengamos de las icnitas: cuando es directa, son más difíciles de percibir que cuando la iluminación es lateral y beneficia la diferencia del relieve.

En Tereñes, el mar Cantábrico ruge con fuerza, sobre todo durante los temporales invernales y las mareas vivas. Prácticamente cada invierno le arranca lascas al pedrero y, con ellas, se va un trocito de nuestra prehistoria. Puede verse, en la parte superior derecha de la foto, el color más claro de una zona que ha quedado recientemente al descubierto, quebrando los rastros de huellas.

En concreto, en este trozo de acantilado riosellano se han identificado al menos cuatro rastros de ornitópodos, lo que nos indica que caminaban en manada, en la misma dirección y a veces hasta chocándose, como indica la superposición en algún punto de las huellas y su posterior separación.

Aunque se sabe que pueden perderse muchos de estos restos, el peso excesivo de estas rocas hace imposible recuperarlas y transportarlas al Museo del Jurásico, el MUJA. Por ello, se elaboran constantes reproducciones, mapas y fotografías que permitan revisar las investigaciones en el futuro.

Imágenes inéditas de La Covaciella, Coímbre y El Bosque

Imágenes inéditas de La Covaciella, Coímbre y El Bosque

El oriental valle de Berodia, en la cuenca de los ríos Cares y Deva, alberga algunas de las joyas más desconocidas del arte parietal del Magdaleniense Superior asturiano. Si ya de por sí las pinturas y grabados del Paleolítico no son especialmente accesibles en el sentido físico ni, por la ignorancia no peyorativa sobre su existencia, tampoco en el sentido del conocimiento, las cuevas de este enclave de los Picos de Europa son con diferencia las menos exploradas por el ojo humano.

Influyen en esto varios aspectos, como la dificultad de acceso y, sobre todo, su no apertura a las visitas. Un equipo de televisión de la TPA (Televisión del Principado de Asturias) ha filmado por primera vez las impresionantes demostraciones artísticas que contienen La Covaciella, Coímbre y El Bosque.

Dignas todas de admiración, destaca sobre todo La Covaciella. Además de por grabados y otras pinturas, lo que ha convertido a este yacimiento en la niña bonita del Paleolítico Asturiano son sus tres bisontes de magistral trazado negro e impecable conservación. Esto se debe a que, en algún momento entre su trazado, hace unos 14.000 años, y la actualidad, un derrumbe selló la cavidad y ha permitido que los pigmentos gozaran de unas condiciones de temperatura y humedad que los ha mantenido incólumes. En 1994, la ampliación de las obras de la carretera que pasa por delante provocó una grieta, hoy entrada principal pero cerrada al público, y se accedió por primera vez a La Covaciella con la sorpresa del hallazgo de sus prehistóricas obras de arte.

La Covaciella, en el concejo de Cabrales, es una de las cinco cuevas asturianas incluidas por la UNESCO en la ampliación de la protección a Altamira y que conforman el reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad al Arte Paleolítico Cantábrico. Los otros yacimientos son El Pindal (en Ribadedeva y abierto al público todo el año) y Tito Bustillo (Ribadesella) y La Peña de Candamo (ambas con diferentes regímenes de visitas entre Semana Santa y finales de verano); más Llonín, en Peñamellera Alta, conocida popularmente como “La Cueva’l Quesu” y que no está abierta al público.

Así ocurre con La Covaciella, Coímbre y El Bosque, cuyas maravillas sólo pueden disfrutarse a través de este reportaje de “Asturias Semanal” o, en el caso de La Covaciella, con la fidedigna reproducción de sus bisontes en el Parque de la Prehistoria de Teverga.

“Nuevas luces sobre el Jurásico”, en el programa de TPA “Asturias Semanal”

“Nuevas luces sobre el Jurásico”, en el programa de TPA “Asturias Semanal”

De Gijón a Ribadesella, pasando por Villaviciosa, Colunga y Caravia, la costa asturiana está plagada de restos del Jurásico. Es el mayor laboratorio de Europa al aire libre para investigar cómo fueron y vivieron los dinosaurios.

El Museo del Jurásico (MUJA), en la rasa de San Telmo, sobre la playa colunguesa de La Griega, alberga la tercera mayor colección de huellas de estos reptiles en todo el mundo. Dispone de huesos, mapas, fósiles… y un equipo investigador que publica sus avances en las más prestigiosas revistas internacionales de Geología y Paleontología.

En las playas y acantilados, además, existen sendas con paneles de interpretación de icnitas al alcance de cualquier paseante.

En este reportaje, “Nuevas luces sobre el Jurásico”, los expertos del MUJA dan a conocer de primera mano los últimos descubrimientos y ofrecen exhaustivas explicaciones.

Primeras imágenes de las pinturas rupestres de El Sidrón

Primeras imágenes de las pinturas rupestres de El Sidrón

Entre los múltiples secretos que aún alberga el yacimiento piloñés de El Sidrón, ya no están sus pinturas parietales. Se conocía su existencia desde hace décadas, pero no habían sido grabadas ni difundidas al gran público. Hay que recordar que todo este tipo de restos son especialmente sensibles a la incidencia de flashes y otras clases de iluminación artificial.

Gracias a la grabación de un documental sobre arte rupestre en Asturias que está rodando la Televisión del Principado de Asturias (TPA) en alta definición (HD), los trazos rojos han podido disfrutarse. Son círculos cerrados o semiabiertos, algunos con pinturas en su interior. El Director General de Patrimonio y arqueólogo Adolfo Rodríguez Asensio, considera que esto traza una relación directa con las pinturas del gran santuario magdaleniense de Asturias: la cueva de Tito Bustillo.

Estas pinturas son comparables a las halladas en lo más recóndito de la cavidad riosellana, el Camarín de las Vulvas, y, al igual que este recoveco, las profundidades de El Sidrón pudieron acoger ritos relacionados con la fecundidad y maternidad.

Además, la similitud de las pinturas amplía temporalmente el poblamiento de El Sidrón. Los trazos no fueron hechos por los neandertales, cuya presencia en la oquedad está confirmada por restos, sino por el hombre actual, el Homo Sapiens Sapiens, el mismo que vivió en Tito Bustillo, La Peña de Candamo o El Pindal y que data del Paleolítico Superior.

El resto de las manifestaciones artísticas de las paredes de El Sidrón son grabados. Aún no se han identificado cuáles de ellos son efectivamente obra consciente del hombre y cuáles son simples marcas producidas por animales.

El Sidrón tiene aún mucho que decir sobre la Prehistoria de la Península Ibérica.

La costa de los dinosaurios

La costa de los dinosaurios

Desde Gijón hasta Ribadesella, unos 60 kilómetros de litoral asturiano son conocidos como “Costa de los dinosaurios”. Esto se debe a los vestigios jurásicos que en sus lugares más recónditos, pero también en otros de fácil acceso, pueden observarse. Abundan en ella las huellas de dinosaurios y restos óseos de éstos y otros reptiles que poblaron la región en el Jurásico.

Existen hasta el momento nueve yacimientos localizados y catalogados por los científicos. Tres de ellos se ubican en el concejo de Villaviciosa (playa de Merón, puerto de Tazones y faro de Tazones); otros tres en Colunga (acantilados de Luces, acantilados de Llastres y playa de La Griega) y otros tres en Ribadesella (playa de Vega, acantilados de Tereñes y playa de Ribadesella).

En ellos puede pasearse a través de huellas de dinosaurio, tanto en positivo como en negativo, así como evidencias de otros moluscos prehistóricos que dejaron grabado su caparazón en la roca. Las lajas más pequeñas o desprendidas se han ido trasladando al cercano y relativamente reciente Museo del Jurásico de Asturias, sito en la rasa de San Telmo, sobre la colunguesa playa de La Griega.

Iremos poco a poco desentrañando cada uno de estos yacimientos (en la foto, acantilados de Tereñes) y el propio MUJA (Museo del Jurásico de Asturias). En todo caso, periódicamente afloran nuevas huellas tras temporales que arrancan parte de los acantilados. Una ruta de senderismo perfectamente señalizada recorre toda la costa. Se recomienda hacerla durante la bajamar.